EL HOMBRE DEL NEANDERTHAL
EL HOMBRE DEL NEANDERTHAL
Este pariente nuestro, Homo neanderthalensis (por ahora), debe su nombre al señor Joaquín Neumann, párroco de San Martín (Düsseldorf, Alemania) en el siglo XVII. Era amante del arte, componía y tocaba el órgano. Como muchos en su época, había "reconvertido" su apellido, traduciéndolo al griego y quedando finalmente como Neander, mucho más elegante. Después de su muerte, los ciudadanos, que le tenían gran estima, llamaron Neanderthal (valle de Neander) a un bonito y tranquilo valle calizo cercano... en el que aparecerían, en 1856, los primeros restos fósiles del "hombre del valle de Neander", es decir, del "hombre del Neanderthal".
Del libro Tras las huellas de Adán, de Herbert Wendt.